En la Huasteca potosina, en el estado mexicano de San Luis
Potosí, existe un abismo que parece abrirse directamente hacia el centro de la
Tierra: la Sima de las Golondrinas.
Y no es una metáfora poética. Es un agujero natural gigantesco, casi perfectamente vertical, con una profundidad aproximada de 512 metros (más de medio kilómetro) y una caída libre inicial de casi 376 metros. Es como asomarse al vacío desde la Torre Eiffel… multiplicada por más de uno y medio.