Un
viaje a las décadas de 2030, 2040 y 2050
Imagina por
un momento que un hombre de 1920 despertara esta mañana en nuestra casa.
Entraría a la cocina y descubriría una caja que conserva los alimentos durante semanas sin necesidad de hielo. Vería un aparato diminuto con el que hablamos con personas del otro lado del planeta, tomamos fotografías, consultamos mapas, leemos libros, hacemos operaciones bancarias y hasta preguntamos cualquier duda imaginable. Luego observaría que una inteligencia artificial redacta textos, compone música, traduce idiomas y sostiene conversaciones.