Hay cerros que son sólo
geografía. Y hay cerros que, sin pedir permiso, se vuelven símbolo.
En el corazón de Guanajuato, justo donde los caminos parecen dudar hacia dónde ir, se levanta el Cerro del Cubilete, coronado por una figura que no solo mira al horizonte: lo bendice. Es el Cristo Rey del Cubilete, uno de los monumentos religiosos más imponentes y cargados de historia de México.