Hay palabras que, apenas las escuchamos, nos hacen sospechar
que alguien pretende examinarnos.
Prosopografía, por ejemplo.
Uno oye semejante palabrota y piensa que debe tratarse de alguna enfermedad de difícil diagnóstico:
Hay palabras que, apenas las escuchamos, nos hacen sospechar
que alguien pretende examinarnos.
Prosopografía, por ejemplo.
Uno oye semejante palabrota y piensa que debe tratarse de alguna enfermedad de difícil diagnóstico:
El 1 de julio de 2025, un
telescopio situado en Chile descubrió un puntito que se movía entre las
estrellas. Nada demasiado emocionante a primera vista: los astrónomos
encuentran asteroides y cometas con bastante frecuencia.
Pero cuando calcularon su
trayectoria ocurrió algo distinto.
Aquel objeto no pertenecía al Sistema Solar.
Dicen que en todas las casas
mexicanas existe un cajón destinado a guardar "por si algún día se
ofrece". Nadie sabe quién lo inauguró, pero ahí terminan una llave que ya
no abre ninguna puerta, tres pilas descargadas, un foco fundido "que todavía
puede servir", un cargador de un celular que dejó de existir cuando
todavía se vendían discos compactos y un tornillo que, según el dueño de la
casa, "ha de ser importante, porque estaba solito".
Pues bien, el idioma también tiene su cajón de los "por si acaso". Los lingüistas le llaman palabras baúl.
Dicen que la experiencia es una maestra muy exigente: primero cobra y después enseña. Si eso es cierto, debo admitir que yo he tenido la fortuna de recibir algunos cursos intensivos a muy buen precio.
Hay artistas que se vuelven famosos. Hay otros que se
convierten en leyenda. Javier Solís pertenece a estos últimos.
Su voz sigue sonando en las radios, en las reuniones familiares, en las serenatas y hasta en las cantinas donde ya casi nadie bebe por desamor. Sin embargo, alrededor de su figura ha ido creciendo un extraño halo de misterio, como si cada una de sus canciones hubiera estado anunciando el desenlace de una vida demasiado breve.
Un
viaje a las décadas de 2030, 2040 y 2050
Imagina por
un momento que un hombre de 1920 despertara esta mañana en nuestra casa.
Entraría a la cocina y descubriría una caja que conserva los alimentos durante semanas sin necesidad de hielo. Vería un aparato diminuto con el que hablamos con personas del otro lado del planeta, tomamos fotografías, consultamos mapas, leemos libros, hacemos operaciones bancarias y hasta preguntamos cualquier duda imaginable. Luego observaría que una inteligencia artificial redacta textos, compone música, traduce idiomas y sostiene conversaciones.
Cómo cada instrumento moldea
de manera distinta nuestro cerebro y nuestra personalidad
"Cada instrumento es una
escuela diferente; todos enseñan música, pero cada uno educa capacidades
particulares."
Quien decide aprender un
instrumento musical suele hacerse una pregunta muy sencilla: ¿cuál será el
mejor?
Algunos buscan el sonido más hermoso. Otros prefieren el instrumento que consideran más fácil de aprender. Hay quienes piensan en el costo, en el espacio que ocupará en casa o en el tipo de música que desean interpretar.
Hay palabras que, apenas las escuchamos, nos hacen sospechar que alguien pretende examinarnos. Prosopografía, por ejemplo. Uno oye s...