jueves, 7 de mayo de 2026

EL SEÑOR DEL ENCINAL DE MARAVATÍO

 



Hay pueblos donde las imágenes religiosas no son simples esculturas: son presencias. Y como toda presencia viva, pareciera que eligen dónde quedarse. Así ha ocurrido, desde hace siglos, con innumerables Cristos y santos de España y América Latina, protagonistas de relatos en los que las imágenes se vuelven inexplicablemente pesadas, crecen de tamaño o regresan una y otra vez al sitio donde desean ser veneradas. Son los llamados santos arraigados: imágenes que, según la tradición popular, manifiestan con prodigios el lugar que han escogido como morada.

miércoles, 29 de abril de 2026

EL CANTO QUE DIBUJÓ EL SILENCIO: LA MÚSICA GREGORIANA Y EL INGENIO DE GUIDO D'AREZZO

 



Hay músicas que hacen bailar los pies… y hay músicas que hacen respirar el alma.

La música gregoriana pertenece a esta segunda especie. No nació para el espectáculo ni para el aplauso, sino para acompañar el misterio del silencio, como si cada nota fuera una lámpara encendida en la penumbra de un monasterio.

Cuando uno escucha esos cantos —largos, serenos, flotantes— tiene la impresión de que el tiempo se vuelve más lento, más profundo… casi como si la historia entera respirara al compás de una oración.

LA FILOSOFÍA: EL ARTE SECRETO DE VIVIR

 


Hay quienes creen que la filosofía es un lujo inútil, una especie de gimnasia mental reservada para quienes disfrutan de discutir palabras raras en salones silenciosos. La imaginan como un gabinete lleno de libros polvosos, donde alguien —con el ceño fruncido y la mirada perdida— se pregunta cosas que parecen no servir para nada.

Sin embargo, esa idea no podría estar más lejos de la verdad.

lunes, 27 de abril de 2026

EL DULCE PECADO DE MIRAR POR LA RENDIJA

 



Dicen que la curiosidad mató al gato… pero nunca dicen que antes lo entretuvo bastante. Y si algo distingue al ser humano desde que dejó las cavernas para mudarse a vecindarios con bardas y ventanas, es esa vieja inclinación a asomarse por la rendija —real o imaginaria— para enterarse de lo que pasa en casa ajena.

No nos hagamos: todos hemos sido, alguna vez, discretos investigadores del prójimo. No espías profesionales, claro, pero sí arqueólogos del rumor, exploradores del comentario casual, y en ocasiones, devotos oyentes de esa frase que empieza con:
—No es por chisme, pero…

viernes, 17 de abril de 2026

EL PERRO QUE APRENDIÓ A “LEER”… Y LA MUJER ASTUTA

 




Decía la tía Rafaela Chávez —que en esto de contar cuentos tenía más gracia que gallo en fiesta patronal— que en los tiempos de la hacienda de San Elías, aquí merito en Maravatío del Encinal, había un capataz más torcido que camino de herradura y más bravo que suegra mal dormida.

Ese hombre le tenía tirria a don Cuco Raya, porque don Cuco no era de los que bajaban la cabeza nomás porque sí. Si veía abuso, refunfuñaba; si veía injusticia, preguntaba… y eso al capataz le ardía más que chile en herida.

domingo, 29 de marzo de 2026

LA APARIENCIA VALE MÁS QUE LA NECESIDAD

 



Ayer decidí hacer un experimento social… o al menos eso me repito para no aceptar que, en realidad, hice el ridículo con método científico.

Salí a la calle vestido como si la vida me hubiera pasado por encima con llantas nuevas: pantalón de mezclilla medio roto y sospechosamente sucio, camisa vieja que parecía haber sobrevivido a tres guerras mundiales, el cabello todo crespo y rebelde —como si hubiera discutido con una licuadora y la licuadora hubiera ganado— y unos zapatos polvorosos, de esos que hacen pensar que uno viene de echar mezcla en una obra… o de cavar su propio destino

martes, 10 de marzo de 2026

¿HAY GUERRAS JUSTAS O NECESARIAS?

 


A lo largo de la historia, pocas frases han sido tan eficaces para justificar la destrucción como esta: “Era una guerra necesaria.”

Es una frase poderosa, casi hipnótica. Convierte la guerra en un acto moral, en una especie de cirugía dolorosa pero inevitable. Bajo esa fórmula, la violencia deja de parecer una elección y se presenta como una obligación histórica: un sacrificio momentáneo para salvar al mundo de un mal mayor.

Las guerras necesarias, se nos dice, no se desean; simplemente no pueden evitarse. Pero hay una pregunta que rara vez se formula con la claridad que merece:

¿Quién decide que una guerra es necesaria?

EL SEÑOR DEL ENCINAL DE MARAVATÍO

  Hay pueblos donde las imágenes religiosas no son simples esculturas: son presencias. Y como toda presencia viva, pareciera que eligen dónd...