El 1 de julio de 2025, un
telescopio situado en Chile descubrió un puntito que se movía entre las
estrellas. Nada demasiado emocionante a primera vista: los astrónomos
encuentran asteroides y cometas con bastante frecuencia.
Pero cuando calcularon su
trayectoria ocurrió algo distinto.
Aquel objeto no pertenecía al Sistema Solar.